miércoles, 27 de noviembre de 2013

BANDUJO UN PUEBLO MEDIVAL


Bandujo, es una parroquia del concejo asturiano de Proaza. En el habitan unas 43 personas, repartidas en 66 viviendas. Ocupa una extensión de 10, 78 km2 y está a una distancia de 11 km de proaza, la capital del concejo.
Para llegar al pueblo se puede hacer por carretera o por el camino medieval. Una vez  llegamos al cruce de Caranga de Abajo giramos a la derecha continuando por la AS-228 durante 1 Km y medio aproximadamente, para después de una curva a la izquierda, dejar el coche junto a la señal indicadora puerto Ventana y San Martín de Teverga.
      


A unos metros de este punto a la altura de la parada del autobús, atravesamos el río Teverga por un puente de hormigón, para llegar a la Senda del Oso, descendemos unos 5o metros por la margen izquierda del río y llegamos a un cartel que nos indica el inicio del camino a Bandujo, o Banduxu. 

Mapa topográfico del Camino Medieval a Bandujo
Aquí se puede ver el recorrido sobre un mapa topográfico. Esta bonita ruta discurre por un antiguo camino medieval que comunica el pueblo de Bandujo con la Senda del Oso y a su vez con la carretera que lleva a Proaza y, que era el que utilizaban los habitantes del pueblo antes de se construyera la carretera. 
 
cascada en el camino medieval
Nada   más   empezar   el   camino  nos  adentramos en un pequeño desfiladero,   siguiendo   casi   todo  el   camino  al  lado del arroyo  Valmoro, que,  tenga  mucha o  poca  agua  no  pierde  su encanto, algunas  cascadas  llegan  a  tener los varios metros de altura. 


A lo largo del sendero atravesamos unos cuantos puentes de madera hasta llegar al de la foto, a partir de aquí el camino coge bastante pendiente durante unos 500 metros a la vez que nos alejamos por primera vez del arroyo, para una vez salvado el desnivel volver a cruzarlo. 

El bosque es precioso en cualquier época del año


Esta zona es la que más pendiente tiene, está empedrada y  cuando está mojada y con hojas hay que tener un poco de cuidado, sobre todo en la bajada

Un vistazo hacia atrás vemos la sierra de  Caranga al fondo


Es sorprendente que una ruta tan bonita como esta, tan cerca de la popular Senda del Oso no sea muy conocida,  El camino zigzagueante su bosque autóctono y el arroyo acompañándonos buena parte del camino. 
 

Al ser solo 5 km ida y vuelta se puede hacer sin prisa, disfrutando de cada rincón haciendo alguna que otra parada en la zona más empinada.



Y por fin llegamos al pueblo por la parte baja, encaramado a unos cerca de 700 m. de altura , en las laderas de la Mostachal, a Bandujo hay que ir, no te lo encuentras de paso a cualquier otro lugar. De hecho la carretera que hasta allí llega se abrió en los años ochenta  del  pasado  siglo XX. Hasta entonces a esta aldea del 


concejo de Proaza no llegaban ni los automóviles, ni la luz electrica ni tampoco el agua corriente.
Y este aislamiento este alejamiento ha posibilitado que en la actualidad pueda lucir el privilegiado escenario en el que está. 


De su rico patrimonio destaca la torre bajo medieval, conocida como torre de Bandujo o de Banduxu, que conserva una buena parte de sus elementos constructivos originales pues los vecinos bien se encargan de contar que tan solo se ha reformado el tejado.


No  muy  lejos  de  la torre, está la iglesia de Santa María que,


según los datos disponibles, es la más antigua del concejo ya constaba en algunos documentos de principios del siglo X.


A pesar de la importancia de estas dos edificaciones, lo realmente interesante de Bandujo es el conjunto, la estampa completa,  la   sabia  fusión   del  paisaje y paisanaje, que nos


trasmite la sensación de haber recuperado un pasado común.
Alejado de las vías de comunicación que durante el siglo XIX se fueron abriendo allá abajo en la ribera del Trubia, alejado del ferrocarril que unía la minas de Quirós con la fábrica de Trubia y  que  transportaban  el carbón tevergano, Banduxo a sabido o ha



podido preservar un interesante conjunto arquitectónico en el que, además de la torre, la iglesia y algunas casonas señoriales, encontramos una variada muestra de arquitectura popular de época moderna y contemporánea.



Tras recorrer tranquilamente Bandujo, pateando las calles que unen los barrios de El Palacio, El Toural, Campal y la Molina, bien podemos afirmar que no solo hemos disfrutado del espacio, un


escenario singular, si no también del tiempo, mejor, de la quietud, de la ausencia de prisa, pues los vecinos que te encuentras  parecen   no   tenerla  a la hora de contestar a las 


preguntas que les hacemos sobre el lugar. Son ellos los que nos animan a volver, pero no por la carretera que llega desde Proacina, sino  por el camino viejo, por el de toda la vida, que 


partiendo de una parada de autobús, en la carretera al Puerto de Ventana y siguiendo el curso de río  Valdemoro, que asciende por la ladera cruzando un hermoso bosque...


Proacina y carretera a Bandujo
carretera a Bandujo

carretera a Bandujo

Todas las fotos están hechas por Juan José.







ESTROZANDO BOTES PER ASTURIAS, ¡REFLEXIÓN!

Mapa de Asturias
Hace algún tiempo que llevo pensando en hacer un blog diferente, un blog de montaña para poder enseñar parte de lo que yo he visto, lugares que he conocido, admirado algunas veces, otras no tanto pero siempre sorprendido por la grandeza de esta tierra asturiana.
La Comunidad Autónoma del principado de Asturias esta situada entre los 42º 54' y 43º 43' de latitud  norte y los 0º 50' y 3º 23' de longitud oeste de meridiano de Madrid (3º 41' 16'' W. de Greenwinch).
Los límites administrativos lo marcan el mar Cantábrico por el norte, las estribaciones de la Cordillera Cantábrica  por el sur, el río Eo al oeste y al este, el río Deva, que sirve de límite entre Asturias y Cantábria.
Asturias, tiene una superficie de 10.603,57 Km2, se dispone como un triángulo y representa el 2,1 % del territorio nacional. Como provincia tiene un tamaño medio (otras 20 tienen una extensión mayor). Como región, es de tamaño más bien pequeño ya que solo siete de las 17 Comunidades Autónomas en que se organiza España cuentan con menor superficie.
De mi Asturias podría contar muchas cosas, pero ahora solo tengo una reflexión que me ofrece la posibilidad de expresar todo lo que siento por ella.

A la mi Asturias;
Dulce tierra amada, que eres implorada, tus valles están llenos de venas, ríos que refrescan la tierra, sagrada tierra antigua, no nos dejes tu arrogancia y deja tu sabiduría, llenanos de alegría, tu que nos dejas  reposar  en  tus campos verdes, deja a
montañeros tus refugios perdona a los que te manipulan y te destrozan, a los que rompen tu alma, a los que te odian y se quejan, perdónalosama a los animales que te pueblan, a los que te aman y se sientan seguros en tus noches frías, tu nieve orgullosa que llena tus campos en invierno, blanca como la lana y suave como la seda.
   
Área recreativa de la Degollada

Animales de los montes de Asturias, aves, mamíferos, insectos, reptiles, peces que pobláis mi tierra, amarla,  darle  vida, protegerla del animal que no supo defenderla, nosotros los humanos no somos seres  dignos de  tu grandeza, vosotros animales  de la tierra, aire, agua, vosotros que conocéis esta tierra, protegerla de extraños, pequeños y grandes, viejos y jóvenes, aprendices y sabios, amigos y enemigos, ayudar a nuestro paraíso o lo que ha dejado el ser humano de él, ayudar a protegerlo y amarlo.
Plantas y floras, ayudar como vuestros hermanos los animales a la reina, a vuestra madre que os cobijó en las noches duras, asturianas, vosotras sois como los animales, dueñas o siervas de la montaña. 
Alta, brillante y resplandeciente, sabia y vieja, reina de todos nosotros, amiga de las plantas y animales pero nosotros somos tus fieles y siervos, perdónanos,  reina, perdónanos Asturias.
En estrozando botes per Asturias, no es la cumbre el destino sino el pretexto de buscar la naturaleza. Es el camino que aflora el pensamiento con cada sonido de nuestras botas y que nos hace libres, como el pensamiento. 

Disfruta de tu camino, y si te pierdes, aprovecha para encontrarte, pues perderse sin peligro es haber ganado el tiempo; el más caro regalo de nuestros días.
El paisaje asturiano no lo es, si no hay un ser humano que lo admire. Él es quien le da el alma a la montaña y la convierte en caminos para la mente soñadora.
   
En la collada les Bedules con el Recuencu al fondo

En nuestras salidas a la montaña, una veces logramos los objetivos y otras fracasamos en el intento, pero lo verdaderamente importante es siempre el poder trasladar esas experiencias vividas al interior de nosotros mismos contribuyendo a configurar nuestro carácter emprendedor que tanto nos define, en distintas facetas de la vida cotidiana.
Quizá sea ese, el secreto añadido, que hace del logro inútil de la aventura, la virtud más generosa, y el más preciado don del aventurero.