sábado, 2 de agosto de 2014

Pico Loral en Yernes y Tameza


Escudo de Yernes y Tameza
Mientras estábamos en al Aula Vital estuvimos viendo un cartel indicador ya medio borrado por las inclemencias del tiempo, y se ve el escudo de Yernes y Tameza, y nos preguntábamos que representaría todo lo que se veía.
Bueno pues consultando internert, dice: El escudo de Yernes y Tameza está dividido horizontalmente. En la parte superior se ve la Cruz de los Ángeles, en referencia al pasado eclesiástico del concejo. En la inferior aparecen dos toros enfrentándose. Estos bovinos aparecen por la historia de como se fijaron los límites del concejo con Proaza, haciéndolos luchar y marcando la posición en la que quedaron después del combate. Sobre el escudo está la corona real.
En la actualidad el Ayuntamiento representa las armas sobre un escudo francés, aunque sin cartela ni ornamentación exterior de ningún tipo. Fue inventado por Octavio Bellmunt y Fermín Canella para ilustrar su obra "Asturias"

Recóndito, muy escondido, reservado y oculto,así es Yernes un pequeño pueblo de la Asturias profunda hogar de muy pocas personas y que da nombre al concejo menos poblado de Asturias (Yernes y Tameza) y uno de los más desconocidos.
Pero ser recóndito y estar practicamente aislado no es sinónimo de no ser bonito, y Yernes lo es, y mucho. Con la esencia de la Asturias más rural y profunda, con las gallinas por el medio del pueblo y el ganado suelto por el monte a su libre albedrío, pasar aquí un día es retroceder varias décadas atrás. Que bonito es este valle perdido de la mano de Dios.
Tenía ya ganas de perderme por allí, y subir una vez más al pico Loral, esta vez no tuvimos suerte y la niebla no nos permitió ver nada, solo un poco alrededor del pico. Aprovechamos para acercarnos a Cuevallagar, una gran cavidad situada en el Monumento Natural de los Puertos de Marabio (o Marabio), en las estribaciones del pico Loral.

Pico Loral desde el Aula Vital, en un momento que se fue la niebla
Cuevallagar
Para llegar al pueblo de Yernes, salimos de Grado y seguimos las indicaciones a la Espina y Ayuntamiento hasta una rotonda, no busquéis señales verticales o piruletas como parce ser que son para algunos, las indicaciones están pintadas en el suelo, en la rotonda sale el desvío de Tameza (ojo por estas rotondas solo se puede ir por fuera para poder tomar la salida). A los dos Kilómetros por la carretera de Tameza sale un desvío a la izquierda hacia Yernes (ojo, no está señalizado con un indicador grande, sino con uno pequeño, así que hay que estar atentos). Una vez tomada esta carretera solo hay que seguirla hasta el pueblo y para aparcar buscar un sitio donde no se moleste la salida de alguna casa.

Yernes
Algunos datos sobre la ruta:
Cota máxima: Pico Loral 1.247 metros.
Situación: Sierra de la Pandiella (Yernes y Tameza).
La carretera pasa  por el medio del pueblo, y hay una señal que nos indica Cuevallagar y Aula Vital, nosotros pasamos junto al Bar la Bolera delante de la iglesia y el cementerio, ya es tradición pasar por allí para acercarnos a la Loral. Continuamos después de una breve parada para tomarnos un café, seguimos por delante del bar y hacia la derecha hasta encontrar un panel informativo en el parque del pueblo. Tomamos el camino principal que es una carretera mal asfaltada, hacia la collada Foncuaya (1086 m), unos 3 kilómetros. El camino para llegar a la colla pasa por la Braña Senra,un conjunto de cabañas bien arregladas, y pasamos por  todas las revueltas de Llabarcu hasta la collada, una vez aquí solo queda abandonar la pista a la derecha y ascender por aquellas camperas hasta coronar la Loral de 1248 metros. Como no podíamos ver nada y después de hacer unas fotos para que quedara constancia de que allí habíamos estado volvimos sobre nuestros paso a la collada para descender a la fuente Cimera y continuar por la pista, rodeando por la base el pico Loral, y acercarnos a la zona conocida por Llaneces 994 metros y desde aquí a la cueva llagar. Visitamos la cueva.


Visitando Cuevallagar
Después de la visita nos toca subir hasta cerca de la collada para tomar el desvío hacia la derecha ahora para ver  Brañas negras y el Aula Vital. llama la atención en Brañas Negras el color de la piedra, oscura casi negra, hay unas 7 ó 8 cabañas.


Cabaña en Brañas Negras
Continuamos nuestro recorrido para llegar al Aula Vital, donde nos paramos a comer en unas mesas dentro de la finca y después como no, nos entregamos al descanso unos minutos.


Hora del descanso y la meditación
A las cuatro de la tarde retomamos la marcha, no sin antes asegurarnos de que todo quedase como lo encontramos. Caminamos de vuelta sin prisas por aquellas camperas hasta la Collada Foncuaya.
Volvemos la vista atrás para contemplar por ultima vez toda la zona de Brañas Negras, el Aula Vital y como alargando la vista hasta el Buey Muerto. Como estábamos solos, por unos minutos pudimos deleitarnos con el silencio que allí se respira  y las pocas vistas que la niebla nos dejaba ver. El último vistazo por que a partir de aquí pasaremos a la otra vertiente, la parte de Yernes.
"Se oculta el pequeño y desierto concejo de Yernes y Tameza, en el seno de una naturaleza bravía, agreste, forestal-frondosa en el fondo de las altas cordilleras, cubiertas casi siempre de densa niebla".
Álbum de fotos

Mi prima Amor
Apuntode comenzar la marcha en la collada Foncuaya
En la collada
Comenzamos  la ascensión a la Loral
Amor en el pico Loral de 1248 metros de altitud
Camino de Cuevallagar




Cuevallagar



Brañas Negras
Pico Loral con niebla
Pico Loral sin niebla
Padre e hija
Brañas Negras y Aula Vital
Cuevallagar
Dejando nuestra tarjeta en el pico Loral
Después de bajar de pico, un momento de relax
Con el pico Loral al fondo
En Cuevallagar




Poco a poco nos vamos de Cuevallagar
























jueves, 17 de julio de 2014

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL TREKKING



LOS 10 MANDAMIENTOS DEL TREKKING

Publicado el 02 agosto 2013.

La Biblia cuenta cómo el profeta Moisés recibió directamente de manos de Yahveh una lista de órdenes o mandamientos que los israelitas debían respetar, los Diez Mandamientos…



De acuerdo con dichas escrituras, Moisés subió al Monte Sinaí y permaneció en su cima cuarenta días y cuarenta noches, al cabo de los cuales Dios le entregó escritos en dos tablas de piedra los Diez Mandamientos.
Nosotros, como profetas del deporte al aire libre, hemos transcrito esas mismas escrituras y las hemos adaptado al trekking, para que todos podamos hacer una ruta como Dios manda.

1. Estudiarás la ruta a hacer. Hazte con mapas de la zona y marca la ruta a realizar, para ver los desniveles que vas a encontrar, el tiempo que te va a llevar la marcha… 

2. Planificarás la marcha. Planifica la hora de inicio y la hora final aproximada, contando con que debes tener horas de luz suficientes para realizar el recorrido y teniendo en cuenta descansos y posibles imprevistos. Deja avisado a alguien qué ruta vas a hacer y el tiempo aproximado que vas a tardar.

3. Mirarás la previsión meteorológica. Fundamental para equiparte convenientemente. Si echas un vistazo también al tiempo de los días anteriores podrás hacerte una idea de cómo te vas a encontrar el terreno: por ejemplo, si ha llovido habrá barro…

4. Prepararás el equipo adecuado. Adapta el contenido de tu mochila según la duración de la ruta y la meteorología.

5. No olvidarás calentar. Antes de tirar para arriba como una cabra, calienta el cuerpo para evitar lesiones. Céntrate en los músculos de las piernas: cuádriceps, isquiotibiales… pero sin olvidar la espalda.

6. Comenzarás a caminar con poca ropa para evitar una transpiración en exceso al principio. Es preferible comenzar con poca ropa encima y a los 15 minutos regular las capas que necesites según la intensidad del esfuerzo y la temperatura exterior.

7. Seguirás un ritmo. Comienza lento para aumentar progresivamente el ritmo hasta llevar una cadencia de zancadas constante. Evita los cambios bruscos de ritmo o “calentarte” demasiado en las subidas. Ya sabes el dicho: “sube la montaña como un viejo para llegar a la cima como un joven”. Una fórmula “casera” para controlar la intensidad del esfuerzo (si no llevas pulsómetro) es poder mantener una conversación a la vez que caminas.

8. Realizarás descansos regularmente. Sobre todo si la marcha es de larga duración, realiza varios descansos de unos minutos para hidratarte y comer algo que te reponga los niveles de energía para segur ascendiendo.

9. Elegirás la técnica adecuada: en los ascensos lleva el tronco erguido, con el centro de gravedad en la pierna adelantada. Procura apoyar toda la planta del pie para no sobrecargar los gemelos. Cuanta más pendiente, más cortos tienen que ser los pasos. Si la pendiente es muy inclinada, asciende en zig-zag, no a pico. En los descensos mantén una ligera flexión de las rodillas, tus amortiguadores naturales.

10. Respetarás la naturaleza.

Post publicado por:

Javier Gonzalez - who has written 700 posts on Revista Oxigeno.
Javier González es redactor de la revista Oxigeno














































LA OLLA DE SAN VICENTE Y RÏO DOBRA


La Olla de San Vicente

Pocas veces la montaña nos deja ver una piscina caudalosa y profunda. La Olla de San Vicente merece visitarla. No Engaño a nadie, el baño está garantizado y la belleza del lugar también. 

El río Dobra es uno de los más verticales de la orografía asturiana. Nace en la vertiente leonesa de los Picos de Europa y termina su recorrido cediendo sus aguas al Sella. A pesar de que su recorrido es corto, permite distintas opciones para disfrutar para disfrutar de la naturaleza. En su cuenca más alta solo es apta para el barroquismo, creando una garganta estrecha y escarpada.

Garganta del Dobra
Pocos kilómetros antes de su llegada a Tornín, en Cangas de Onis, el río atraviesa parajes con gran belleza de Amieva. En este último tramo el Dobra se tranquiliza, encuentra el terreno llano y abierto por el que nosotros emprenderemos la ruta caminando.

Río Dobra
Bautizado por los celtas como "Dubran", que significa "agua", el río tiene un nombre propio que le viene al pelo. Durante la excursión descubrimos lo mejor que un río puede ofrecernos, por que en pocos lugares como éste se le rinde mejor tributa a la naturaleza y al liquido de la vida. Por muchas que sean las palabras escritas y los argumentos empleados, después de este paseo de montaña nos quedaremos con "Dobra". Ya desde el inicio de la ruta donde dejamos el vehículo y asta la Olla de San Vicente fuimos encontrando pozas y ollas profundas y claras que va llenando el agua en movimiento, con una vitalidad extraordinaria.


En nuestro pequeño paseo vimos todas las posivilidades del aseo del ser humano. bañeras, duchas en forma de cascadas, jacuzzis, piscinas....Alrededor crece la vegatación, aseada y nutrida por la misma agua del río Dobra.


Durante el camino observamos amplias manchas de bosque autóctono floreciendo en las orillas. Fresnos, arces, olmos, alisos, sauces, abellanos....Según vamos ascendiendo aparecen los castaños, robles y la haya.
Hemos visto en esta ruta agua y flora en estado puro y todo ello salpicado de montañas. El río Dobra conserva las aguas cristalinas entre otras cosas porque está libre de todo tipo de contaminación, no teniendo en su cuenca hidrográfica ningún asentamiento humano. Es por ello que la ruta que hacemos y que describo conlleve un extremo de respeto. Recomiendo que cuando se pase por allí no se haga nada por cambiar su condición natural ni su limpieza, después de nosotros vendrán otros que quieran encontrar el Dobra y sus orillas intactas, como si fuera un legado cercano de los majestuosos Picos de Europa. Dejad la huella, pero solo de tus botas. Tenéis que saber que una vez en la Olla de San Vicente la naturaleza se pone a nuestro alcance para quitarnos el sudor y quizás el extrés.

Buen baño en la Olla de San Vicente
Además  de la gran extensión de la laguna, en algunos puntos el agua supera los cinco metros de profundidad. Vaya si disfrutamos del baño.
Si bien las cristalinas aguas nunca llegan a estar calientes del todo, entre junio y septiembre están en su mejor momento para el baño y nadie saldrá defraudado. Se convertirá en una auténtica  experiencia.
Desde Pola de laviana cogemos la carretera a Nava y a Cangas de Onís y aquí con dirección al Puerto del Pontón, y a unos seis kilómetros, después de pasar un pueblecito que se llama el Tornín encontramos a la izquierda de la carretera un restaurante-venta, justo antes de cruzar el puente sobre el río Dobra. Si es temprano se puede dejar el coche allí mismo (nosotros llegamos sobre las 10,30). Muy cerca se inicia el camino.

Iniciando el camino
El tiempo de la ruta es de unos 30 ó 40 minutos (a nosotros nos llevó más de una hora), el calzado debe ser cómodo pero no hace falta nada especial. La primera parte  del recorrido discurre al lado del río Dobra por una pista y luego pasará a ser un sendero.
El camino está perfectamente trazado hasta la Olla de San Vicente y no hay ninguna pendiente de mención. Además de la belleza del río y de la naturaleza que nos rodea, encontramos a nuestro paso ejemplos de arquitectura tradicional en forma de cabañas, y alguna construcción más antigua como el puente de piedra romano o Puente Viejo, podemos entretenernos observando el curso del río Dobra y la belleza del lugar.


No nos desviamos aquí, seguimos el camino donde lo habíamos dejado,siguiendo al lado del río. Continuamos por la pista hasta desembocar en un pequeño valle denominado La Pandiella, donde hay unas cabañas, pradera y una pequeña pomarada. A escasos metros (unos cinco minutos) el camino se estrecha hasta formar una senda pegada al río y labrada en caliza.


Llegamos a la altura de unas bonitas cascadas. Un poco después atravesamos un túnel de alisos y avellanos y llegamos a la Olla de San Vicente. Sobre ella descubrimos una explanada adornada con frondosos tilos, un buen lugar para comer nuestro bocata o iniciar los preparativos para darse un buen baño.


Álbum de fotos




Ver el trabajo del pájaro carpintero











FIN